Catalan English French Galician Italian

Blog Conexion Colombia


ene 08
2010

Sin tetas hay paraíso

Posted by: María Inés McCormick

Tagged in: Burdeos

Las playas francesas son famosas por sus desparpajadas bañistas, quienes aprovechan cada rayito de sol para tostar su anatomía. Lejos del pudor y las críticas que eso significaría en Colombia, las francesas no se andan con tapujos y a la hora de obtener un bronceado parejo y perfecto no tienen reparo en despojarse de la prenda superior del vestido de baño y lucir sus atributos.

Este que pasó, fue mi primer verano francés lo que significó que estuve muchos días en la playa y, por consiguiente, vi muchos senos. No sólo de mujeres hermosas sino de madres lactantes, de jovencitas impúberes, de matronas voluminosas, de gordas, de flacas, de blancas, de negras, de bonitas, de feas y de viejitas… muchas viejitas color zanahoria que desconocen la palabra cáncer y siguen achucharrándose el cuero a pesar de que ya están arrugadas como una ciruela pasa.

Si bien este año los hombres se quejaron del descenso del monokini (al parecer, en años anteriores hubo más desnudos frontales), pude constatar que aquí en Francia el tamaño es lo de menos ya que gran parte de las mujeres que lo practican tienen el busto pequeño y no se sienten acomplejadas por ello. Al contrario, lucen orgullosas sus cualidades y literalmente sacan pecho aunque muchas no tengan.

Cuando uno viene de ese Silicon Valley que es Colombia, donde las adolescentes piden de regalo de quince años un aumento de busto y donde la estética ha tasado el valor de las mujeres según su talla de brassier, resulta curioso ver una sociedad donde esa no es la norma a seguir sino que, por el contrario, es casi un sinónimo del mal gusto.

Ignoro cuál sea la situación económica de un cirujano plástico en Francia, pero exceptuando casos de reconstrucción y uno que otro lifting facial, no deben tener una gran clientela. Aquí las mujeres prefieren el estilo natural y, quizás por su constitución delgada, prefieren volúmenes pequeños en busto y dérriére por lo que se resisten a las figuras voluptuosas que, según ellas, son sinónimo de vulgaridad. Hace un par de meses fui testigo de cómo una mujer de 35 años fue la comidilla de su grupo de amigos luego de que todo el mundo se enterara de que la dama en cuestión se acababa de poner implantes de silicona. La gente la miraba de reojo y negaba con la cabeza como si la señora hubiera cometido una falta gravísima. Al comienzo, creí que las críticas eran de naturaleza femenina -por aquello de la envidia- pero luego constaté que los propios hombres censuraban la medida y les advertían a sus esposas/novias que ni se les ocurriera hacer la misma gracia.

Cuando yo les digo que en Colombia conozco a más de 15 mujeres que se han puesto implantes (sin contar a modelos, reinas de belleza o presentadoras de televisión) sino que se trata de compañeras de oficina, de universidad, de colegio, de barrio, etc., las francesas se quedan aterradas. Una de ellas, que tuvo la oportunidad de viajar a Cali, me dijo que en la capital del Valle se había sentido intimidada al ver a tantas mujeres luciendo sus enormes atributos por la calle. “Son mujeres bellas” –me dijo- “Pero ya es demasiado…es como un bombardeo de senos en tu cara”. Quién lo iba a pensar pero el escote los impresiona más que un desnudo total en la playa. Pero bueno…como dicen por ahí…para gustos, los colores.

Comentarios (1)

felicitaciones!!
0
Me encanta tu blog apenas lo he encontrado y ya he leido muchas de tus entradas, sin lugar a dudas das una visión clara de lo que es estar en Francia, me sirve de mucho ya que quiero viajar allí, en una entrada leí sobre la independencia de los jóvenes franceses quisiera pedirte por favor que me explicaras un poco más.smilies/cheesy.gif
Adalberto , diciembre 27, 2009

Escribir comentario

corto | largo

busy