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*David Torres es un joven homosexual de 29 años, de Querétaro México, sus días en Montreal están contados, por eso no dudó un solo momento en contar cómo solicitó su refugio sin conocer de las leyes canadienses, ni saber hablar inglés o francés. Su sueño quedó inconcluso luego de ser rechazado, sus ilusiones están el aire, a pesar de haber logrado integrarse a la sociedad quebequense.
El cuenta que llegó a Montreal como turista, con el plan de quedarse ilegalmente un tiempo. En el hotel donde se hospedó conoció a una persona a quien le preguntó si conocía algún trabajo o apartamento para arrendar, pues el dinero que traía solo le alcanzaba para vivir dos meses. “Un día platicando, me explicó que si yo no quería regresar, me podía quedar, porque aquí había la oportunidad de decir cualquier cosa, incluso mi situación de homosexual en México y me gustó mucho la idea”.
Cuando fue a la oficina de Ciudadanía e Inmigración Canadá a solicitar el refugio le dieron una serie de papeles y como no hablaba ni inglés ni francés, buscó ayuda en una institución llamada Hola que es latina y protege los derechos de los gays, allí le llevaron con un abogado quien le completó todos los documentos y le explicó cómo era el proceso legal.
LA TRISTE REALIDAD
La versión que David presentó en su PIF o Formato de Información personal fue la siguiente: En diciembre de 2005 trabajaba como custodio en una empresa de valores en Querétaro. Después de una fiesta su patrón se ofreció a llevarlo a su casa y tuvieron una relación sexual. Luego de unos encuentros esporádicos, David trató de buscarlo de nuevo y su jefe pensó que quería pedirle algo a cambio, pues él era un hombre casado, con hijos y deseaba mantener las apariencias, por eso lo mandó a golpear brutalmente con sus guardaespaldas tanto que lo mandaron al hospital. Como la empresa tiene muchas sucursales en México y su jefe es un hombre muy poderoso, una vez se recuperó de sus heridas, David afirmó que su jefe lo empezó a perseguir, pues quería acabar con su vida. Dijo que nunca acudió a la policía por el grado de corrupción que existe en esta institución sumado a la homofobia de muchos de sus miembros.
Las pruebas de David consistieron en un certificado del Seguro Social de Querétaro que probaba su hospitalización por tres días y las heridas que sufrió, unas fotos de una fiesta en donde aparece vestido de mujer con otros amigos, y recortes recientes de una noticia del 2006 en donde miembros de la policía mejicana detuvieron ilegalmente a varios jóvenes de su ciudad y los violaron.
“El juez me dijo en la audiencia que creía en mi historia, pero como nunca denuncié ese hecho me negaron el refugio, a pesar que le expliqué varias veces que los organismos que protegen a los homosexuales están en el Distrito Federal, como a tres horas de camino, que allá no conozco a nadie y es muy peligroso”, añade David al tiempo que explica que Querétaro es un pueblo en donde no se puede hacer siquiera una marcha gay, la intolerancia es total, hay muchas agresiones e insultos, la policía insulta o arresta por nada. Muy diferente a Montreal, donde puede caminar por la calle con su pareja de la mano
Luego de perder la demanda de refugio en la audiencia, su abogada le explicó que la apelación le costaría 1.500 dólares y si aplicaba a la ayuda humanitaria como último recurso serían otros mil dólares más, esto sin contar los otros 800 dólares de la audiencia. Como es supervisor de un invernadero y su trabajo es declarado no tiene derecho a la ayuda social ni jurídica. En vista que no podía pagar los gastos legales acudió al ERAR que es un recurso que antecede la deportación. Seis meses después el resultado fue el mismo, esta vez le dieron un día y una hora para abandonar el país.
Su amigo que le aconsejó en todo, obtuvo su refugio argumentando que tenía problemas con un tío muy poderoso, que su vida corría peligro porque su pariente era un narcotraficante. A David le dijo, tú llegas y por ser homosexual solamente te dan el refugio, nadie le explicó lo de la audiencia, ni las pruebas, ni nada. “El abogado, que es de Guatemala fue muy breve, luego mi amigo me recomendó que cambiara de abogada porque a él ya lo habían aprobado y ella que es latina también, me representó en la audiencia, pero no tuve suerte”. Afirma.
Para volver a Canadá, David deberá pedirle perdón a la Corona en la Embajada de Canadá en México y solo si el perdón es otorgado puede regresar como turista. El día que se haga efectiva su deportación, estará acompañado por agentes de inmigración y solo cuando den la orden de abordar el avión, se le entregará su pasaporte. Su destino es Ciudad de Juárez a donde un amigo que conoció por Internet, desde allá quiere solicitar la residencia permanente.
David sabe que no habrá una fiesta de bienvenida, hace tiempo perdió su familia por su condición de homosexual. Se siente agradecido pues en Montreal recibió mucho apoyo y no fue discriminado, estudió francés en el programa de francisación de la Comisión Escolar y encontró el amor. Su pareja es un quebequense que afronta ahora un problema mayor, pues es portador de VIH. “Yo lo quiero mucho, él no quiere que me vaya, pero no puedo quedarme de ilegal, además si algo le llegara a pasar por su enfermedad, me quedaría desprotegido. Ya le propuse que nos casáramos para estar juntos, pero esa conversación está pendiente”.
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