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La mujer de las cometas


Desde hace 30 años Emelina Pulido se hace su agosto durante el mes de las cometas. Testimonio de una mujer que hace parte de la historia de las calles bogotanas en esta temporada.


Escrito por Diana Mejía

Es probable que la última cometa que usted elevó en Bogotá se la haya vendido Emelina Pulido, una mujer que desde hace 30 agostos tiene su “puesto de comercialización” en las calles de Bogotá. Cuando llega el octavo mes del año ella deja todas sus actividades para dedicarse a la venta de las cometas por 30 días.

El resto del año trabaja para la Alcaldía de Bogotá pintando los parques públicos y las canchas deportivas. Pero “agosto es agosto” dice ella, porque mientras el gobierno distrital le paga 22 mil pesos diarios, un buen día puede ganarse entre 25 y 30 mil pesos vendiendo cometas.

Desde hace cuatro años se ubica en la 153 con autopista. Trabaja de viernes a domingo y lunes festivos. Sus clientes ya la conocen. “Cada año bajan por ahí (refiriéndose a la 153) y siempre se llevan su cometica. En especial dos señores de edad que este año viajaron a Villa de Leyva y Ubaté”, le dijo a Conexión Colombia.

Emelina asegura que cada cometa le deja de ganancia entre 500 y mil pesos. Las cometas van desde los doce mil hasta los 30 mil pesos. Sin embargo, “la gente regatea mucho y hay quienes quieren es que se las regalen y tampoco, porque eso tiene trabajo”.

Según ella, el negocio de las cometas es bueno, y se venden tanto las tradicionales como las modernas. La mayor parte de sus clientes son ancianos y niños, que piden usualmente, cometas de superhéroes. Este año la que más se llevaron fue la del Hombre Araña.

Desde hace 30 años la rutina de ventas de Emelina es la misma: el 1 de agosto, cuando comienza la temporada, contrata un carro y transporta la mercancía desde Usme hasta Bogotá. Trabaja al otro lado de la ciudad porque en su barrio, afirma, la gente es pobre y no tiene plata para comprar cometas. Ese mismo día instala su puesto y comienza la venta. En las noches le paga a un señor para que se las guarde. Los días siguientes se va en Transmilenio.

Ahora, cuando está a punto de terminar el mes, Emelina hace un balance y dice que las ventas estuvieron buenas y que, por ahora, volverá a la Alcaldía a pedir trabajo como ayudante de parques, mientras su esposo recorre las carreteras del país en su camión. También esperará que pasen 11 meses para volver con las cometas que vende y contempla “es lindo ver volar una cometa arriba, y si es de un color clarito, es muy bonito. Es la felicidad de los niños”, concluye.
Comentarios (5)
  • ROBERTO VELANDIA  - solicitud planos
    por favor como son los planos de una cometa basica
  • ROBERTO VELANDIA  - plano cometa basica
    deseo conocer como se diseña una cometa basica otradicional
  • leonardo rodriguez  - deseo contactar a la se
    Buen dia estoy interesado en contactar a la se
  • Jorge Consuegra  - Colombia sorprendente
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