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Ayudante de bus: otro en la lista de trabajos extremos |

Muchos colombianos trabajan colgados de las puertas de los buses intermunicipales para atraer clientes y cobrar los pasajes. Conexión Colombia estuvo con uno de estos valientes.
Por Laura Jimena Parra
Aún no ha amanecido. Son las 4:30 de la mañana y mientras muchos apenas abren los ojos, Camilo se toma un tinto muy caliente en el terminal de transportes de Chía. La bebida le ayuda a espantar el frío y a calentar su voz. En menos de cinco minutos debe subirse al bus en el que trabajará hoy como ayudante. Durante más de doce horas anunciará a gritos el destino del vehículo, estará pendiente de la subida de los pasajeros y cobrará los pasajes.
Camilo pertenece a un gremio informal que podría estar compuesto por centenares de personas, hombres jóvenes en su mayoría, que son la mejor estrategia de mercadeo de los conductores para ganar pasajeros dentro de una reñida competencia entre buses. No es un trabajo fácil, requiere una disponibilidad de tiempo de casi 18 horas al día y de mucha valentía.
Estos personajes sacan casi la totalidad de su cuerpo del bus, se suben, se bajan, saltan cuando el vehículo todavía se mueve y compite fervorosamente con sus colegas. “Un viaje es el recorrido de ida y vuelta Chía-Bogotá-Chía, lo que hacemos es gritar a dónde va el bus y llenarlo de pasajeros, cuidamos el orden en el bus acomodándolos, luego pasamos por cada puesto cobramos el pasaje, damos vueltas y al final del recorrido entregamos cuentas del producido”, afirma Camilo al medio día y luego de haber hecho 4 recorridos.
La rutina empieza desde muy temprano y se extiende hasta altas horas de la noche. “Nosotros le llegamos al chofer bien tempranito, hacemos el rutero o sea a dónde vamos a ir hoy, y empezamos a camellar. Al final quedamos cansados pero con buena plata que nos alcanza para sostener a nuestras familias”, explica Camilo casi corriendo, porque el bus está a punto de recogerlo.
Su jornada laboral es directamente proporcional a lo que se quiere ganar. Camilo y los demás ‘voceadores’ ganan al día un promedio 50 mil pesos, distribuidos de la siguiente forma: los choferes pagan 25 mil pesos desde el primero hasta el último viaje que se haga. Adicionalmente, por cada recorrido realizado, hasta 12 viajes diarios, se ganan dos mil pesos, o un poquito más extra, dependiendo de los acuerdos que, a veces, hacen con los pasajeros en el cobro del pasaje o por vueltas que se “envolatan”. A pesar de ser un buen dinero es claro que este trabajo informal no cubre ni salud, ni prestaciones de ley. El riesgo que se corre y el desgaste físico son altos.
Entrar al negocio no es sencillo. Para ser ayudantes hay que ser bien conocidos por los conductores, por los dueños de los buses y, por supuesto, por sus “colegas”. Nelson Esquinas es conductor de bus y reconoce que el trabajo que hacen los ayudantes es muy importante. Él cree que es complicado estar manejando y recibir el dinero, sobretodo, porque en horas pico al bus no le cabe un pasajero más y en el recorrido se pueden subir hasta 6 personas al tiempo. También, estaría en desventaja cuando hay tanta competencia y los otros buses atraen pasajeros gracias a sus ayudantes.
Son las once de la noche y la jornada de Camilo está a punto de terminar. Planea irse a descansar a su casa después de un largo día de viajes, literalmente. Su rutina comenzará nuevamente a las 4 de la mañana, cuando otro bus lo recoja.
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Esposas, hijas, madres y empleadas reemplazan a los hombres como ayudantes de
buses en las jornadas dominicales.
bojaca. Madid o faca, es la frase que repite una y otra vez María Estrada a,
colgada del tubo metálico en la puerta de la buseta, mirando a los alrededores
en busca de pasajeros, mientras la unidad de transporte parte desde la parada
de buses de puente aranda en bogota
Y es que estamos en domingo, día de la semana en que resulta muy común
encontrarse a mujeres trabajando como ayudantes de bus, más comúnmente conocidas
como damas, la ayudante de chofer de busetas
Ayudantes
Ellas son esposas, hijas o incluso madres de los choferes y propietarios de las
unidades de transporte urbano, pero unas cuantas, como María, son empleadas
dedicadas a esta labor el día en que los ayudantes hombres se toman su día de
descanso, luego de su labor cumpli...