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Blog Conexion Colombia

Tags >> Melbourne
abr 13
2009

MELBOURNE A SABOR DE LECHONA

Posted by Carlos Colina in Melbourne

 

Me atrevería a decir que la posibilidad de una oportunidad para cambiar el rumbo de nuestras vidas en un escenario incierto, como el colombiano, es una de las principales razones para la migración.

Es por esa posibilidad que cuando estamos fuera del país podemos hacer casi cualquier clase de trabajo.  Trabajos que nunca desarrollaríamos en nuestra propia patria. Trabajos que muchas veces nosotros mismos discriminamos y hasta les hacemos mofa.  En el caso de Australia, puedo decir que por el dinero que se recibe, se borra cualquier viso de estigmatización que tengamos frente a lo que significa trabajar.

No es ningún secreto que la mayoría de colombianos que migramos a Australia comenzamos trabajando como aseadores.  En la industria del "cleaning" es donde se gana más dinero cuando no se tiene el idioma, ni los contactos ni experiencia.  Con las limitaciones que se tienen cuando uno es estudiante (de un máximo de 20 horas de trabajo por semana), se puede ganar lo suficiente como para los gastos básicos (arriendo, servicios, transporte y alimentación), más la oportunidad de poder ahorrar para pagar la universidad o el  instituto donde se esta estudiando. 

Es un hecho que los edificios de la ciudad de Melbourne están siendo limpiados por, lo que podríamos llamar, personal sobre calificado.  Uno se encuentra muchas veces con ingenieros, administradores, periodistas, abogados y hasta médicos, limpiando baños, cocinas oficinas, etc., en algunas ocasiones mucho mejor calificados que las personas que están trabajando en las oficinas. 

Ya quisiera un profesional en Colombia ganarse lo que se gana un aseador en las grandes ciudades australianas. Pero el trabajo es muy duro y difícil.  Cuantos colombianos no he visto con lágrimas en los ojos, diciendo que quieren tirar la toalla o que se quieren devolver a su país por que ellos no nacieron para esta clase de oficios. 

Esas ideas vienen por ejemplo cuando uno se enfrenta a limpiar un baño de oficinas que han dejado completamente sucio, en este punto no quisiera entrar en detalles, y viene uno de estudiar todo el día, cansado y con ganas de ir a descansar.  Aparte de todo uno se siente solo, le hace falta la familia, su casa, su comida y sus amigos y se tiene que enfrentar ante la realidad de tener que limpiar la mierda de otros.   

Esa es la vida de la mayoría de colombianos que vienen a estudiar a Australia.  Hay colombianos sin embargo, que, como en todas partes del mundo, sobresalen por sus ideas o maneras de hacer las cosas y que son un ejemplo a seguir.  En esta ocasión me quiero centrar en la historia de dos jóvenes hermanos provenientes de de un pueblo muy conocido cerca de Bogota, llamado Fusagasuga; tierra de gloria ciclística. 

Juan Camilo Berbeo de 22 años y  Sebastian Berbeo de 26, vienen de una familia que durante años se ha dedicado a la cocina típica regional.  Ahora ellos se encuentran estudiando en Melbourne y para ayudarse con los gastos han comenzado a compartir con los locales, su pasión por la comida colombiana. 

Una de las cosas que probablemente los colombianos que viven en este país más extrañan es la comida.  Y los hermanos Berbeo se han encargado de alguna u otra manera, de recordarnos un poco de nuestra cocina colombiana, con dos platos principales; lechona y asado. 

Algo que es realmente frustrante es tratar de hacer un plato colombiano en Australia ya que muchos ingredientes no existen y otros saben diferente.  Por lo tanto los platos no saben como en nuestra tierra.  Una de las ventajas de los platos que hacen Juan Camilo y Juan Sebastian es que se acercan mucho al sabor original.

No solo lo hacen para colombianos, sino que están compartiendo con australianos, con personas de todo el mundo e hispanoparlantes un poco de Colombia através de la cocina.  Ellos participan no solo en festivales hispanoamericanos, sino que están comenzando a compartir sus platos en los diferentes festivales multiculturales que se realizan en Melbourne.  

Pero esto no se limita tan solo al plato de comida. Ellos también se encargan de conversar con los clientes sobre todas las cosas positivas que tiene nuestro país. Es una manera también de hacer patria y de cambiar un poco la imagen y la percepción que se tiene de nuestro país en el exterior, aunque debo admitir que en Australia no es tan negativa como en otros países. 

El punto es que es muy gratificante ver que hay colombianos que siguen luchando y siguen sacando la cara en el exterior, en este caso a través de la comida, y que existen muchas cosas que se pueden hacer cuando se tienen las ganas y las ideas.  El truco esta en intentarlo.  Y no hay que tener un gran capital para realizarlo. 

Muchas veces nosotros pensamos y soñamos hacer cosas pero nunca las llevamos a término.  En ese sentido, los hermanos Berbeo desde Melbourne, nos dejan una enseñanza muy importante.  Como usar nuestras habilidades para el beneficio propio y el de los demás.  

feb 15
2009

Melbourne en llamas

Posted by Carlos Colina in Melbourne

Como escuchaba hace varios meses ya, en una canción de Manu Chao, "la vida es una tómbola" y puede cambiar la vida de miles de personas en cuestión de segundos.  En mi primer escrito decía que el objetivo principal de escribir este blog era en un principio contar historias de colombianos en Australia y compartir un poco de lo que la comunidad colombiana hace lejos de su país.    

Me toco romper ese compromiso en este, mi segundo escrito, eso si, con la venia de todos los que leen este blog.  En esta ocasión quiero más bien compartir un sentimiento personal.  La razón creo que es lo suficientemente fuerte.  Los sucesos de la última semana en el estado de Victoria, cuya capital es Melbourne, me llevaron a escribir sobre la tragedia por la que miles de australianos - incluyendo inmigrantes- están pasando.

Vamos primero a los hechos.  El pasado sábado 7 de febrero, se pronosticaron las peores condiciones en la historia, para la propagación de incendios forestales en el estado de Victoria.  El clima de esta región es extremadamente seco y en verano puede superar 40 grados centígrados de temperatura con menos del 5 por ciento de humedad.  Estas condiciones hacen que tan solo una chispa, pueda comenzar un voraz incendio. 

Las autoridades y los organismos de emergencias lanzaron una voz de alerta por lo que denominaron "el peor día en la historia registrada de la zona para la propagación de incendios".  Luego de tener la semana de enero más caliente de los últimos 52 años con el termómetro marcando  entre 40 y 45 grados centígrados durante 5 días consecutivos,  nadie imaginaba que una semana más tarde íbamos a tener temperaturas de hasta 49 grados centígrados en algunas partes del estado. 

Estos números muy probablemente los han visto ya en los medios de comunicación.  Como decimos en el argot periodístico "estoy chiviado"-  se dice así o ya estoy olvidando el español?-.  En fin, la idea es tener claro que,  para la mayor parte de Victoria, se registraron las temperaturas más altas de toda la historia y la ciudad de Melbourne alcanzo los 46.4 grados centígrados, temperatura nunca antes sentida en esta ciudad.  En otras palabras, el calor era infernal.

Con la sequedad y el calor extremos, en la tarde del sábado comenzaron los incendios más voraces en la historia de Australia.  Pueblos enteros desaparecieron bajo, según describen los sobrevivientes, una inclemente tormenta de fuego que viajaba a velocidades inimaginables.  Los vientos de ese día, los cuales quemaban la piel cuando se salía a la calle,  superaban los 90 kilómetros por hora.  Las imágenes eran aterradoras.

Hasta ahora la cifra de muertos es de 181 personas y 120 desaparecidas.  Casi 2 mil viviendas quedaron hechas cenizas bajo las llamas y hay miles de personas damnificadas;  entre ellas hay varios hispanoamericanos.  La única victima fatal latinoamericana hasta el momento es una mujer chilena, quien murió junto con su familia asfixiada por el humo.  La información que hasta ahora me ha llegado sobre colombianos en los incendios, es de dos familias que se encuentran a salvo y las llamas no alcanzaron sus viviendas.

En estos momentos de tragedia nacional, las personas que viven en este país se han unido al dolor de las victimas, familias e individuos que lo han perdido todo.  La Cruz Roja esta recolectando donaciones y los habitantes de Australia están apoyando y ayudando con víveres, ropa, dinero y sangre.  Así mismo países vecinos y lejanos están colaborando con dinero y expertos en incendios y reconstrucción.  

La comunidad Colombiana de Victoria también se ha unido a este clamor y esta recolectando fondos para enviarlos a la Cruz Roja.   El próximo fin de semana se realizara un bazar donde se espera que la comunidad colombiana también aporte su granito de arena para, de alguna u otra manera, ayudar a reconstruir las viviendas de quienes no tienen ahora donde pasar las noches.

Por mi parte, fui uno de los organizadores de una radioton -en la radio para la cual trabajo- para que la comunidad de habla hispana también abriera sus corazones y, por su puesto, sus  bolsillos y poder llevar el dinero a la Cruz Roja.  La respuesta de la comunidad fue masiva y en mi opinión, la gran mayoría de inmigrantes están muy agradecidos con lo que este país les ha ofrecido.   La radio hasta el momento ha recolectado el equivalente a más de 500 mil dólares americanos.  La Cruz Roja ya ha recolectado el equivalente a casi 100 millones de dólares americanos. 

Se espera que el número de muertos ascienda a trescientos, mientras que los incendios continúan consumiendo miles de kilómetros cuadrados- 5 mil para ser mas preciso. Recordemos que, por ejemplo, el área total de Bogota es de un poco más de 1.700 kilómetros cuadrados. 

Hasta el momento se ha comprobado que dos de los incendios fueron iniciados por pirómanos.  Ya uno de ellos esta a orden de la policía y se siguen buscando mas responsables.

Saliéndome ya de los hechos y de los datos - se me salio la profesion-, la razón por la cual escribí sobre los incendios forestales y sobre esta tragedia nacional (australiana), es porque estos días he meditado mucho sobre las diferencias tan abismales, entre nuestros países latinoamericanos, y países como Australia, en la respuesta frente a las catástrofes naturales. 

Por favor no me malinterpreten.  Es evidente la diferencia en las economías de los países y el apoyo económico y logístico que los gobiernos brindan a los ciudadanos en momentos de catástrofes, las cuales responden simplemente a sus realidades, con el apoyo y respaldo de los pueblos hermanos.  Me refiero específicamente, a la respuesta de la gente, que por vivir una realidad diferente responde diferente.  Pero esa diferencia no es tan evidente hasta que uno la vive de cerca. 

Ahora ya, para compartir lo que quería compartir, viene mi comentario político. Este país aun no ha pasado por una crisis de violencia interna como la que vive mi patria desde hace mas de 40 años.  Una tragedia en la que mueren 181 personas, se convierte en Australia en uno de los peores momentos en la historia de esta nación.  Y la respuesta al dolor resulta obvia;  todos se vuelcan masivamente a ayudar de cualquier manera posible. 

Muchas personas que ganan miles de dólares al año, se inscriben como voluntarios para ir a limpiar y recoger escombros, otros prestan sus servicios profesionales completamente gratis, los médicos de todo el país acuden al lugar para colaborar con los heridos, hay muchos que incluso abren sus hogares para albergar a familias enteras que ya no tiene donde vivir y se siente un espíritu de compromiso, que personalmente nunca había sentido.

Me siento invadido de esperanza y quería compartir ese sentimiento con ustedes quienes lograron llegar al ultimo renglón de este nuevo capitulo de mi blog.  Tal vez mi intención sea tratar de despertar la conciencia de muchos que de pronto quieren compartir y ayudar pero han perdido, de pronto, la esperanza.  Yo por lo menos la acabo de reencontrar. 

Soy conciente de la dificultad que representa el despertar ypor su puesto, del cambio.  No pretendo ser ningún tipo de Mesías que viene a revelar la verdad absoluta.  Soy simplemente un inmigrante tratando de compartir experiencias. 

ene 26
2009

Un colombiano al otro lado del mundo

Posted by Carlos Colina in Melbourne

Antes de comenzar a contar historias y cuentos relacionados con colombianos viviendo en Australia, les voy a contar un poco de mi historia. Mi nombre es Carlos Colina, soy periodista graduado de la Universidad Externado de Colombia. Como muchos colombianos, anduve en la búsqueda de un trabajo relacionado con mi profesión y, como muchos colombianos, fallé en tan compleja empresa.

Fue así como decidí buscar otras opciones y fue entonces cuando surgió la idea de migrar. Al principio hubo muchas opciones, pero luego de indagar y de investigar, decidí que la mejor opción para mi era estudiar una maestría en Australia.

2002 fue el año en que termine mis estudios en Colombia y 2005 fue el año en que llegue a Australia. Así como más del 90% de los colombianos que llegamos a este país, trabajé en la industria de la limpieza. Todas las noches luego de las 6 p.m. y durante casi dos años, estuve limpiando oficinas. Limpiar no es fácil cuando se esta acostumbrado a que todo lo hagan por uno en el "hotel mamá", y mas aun con la responsabilidad de escribir una tesis en un idioma que no es el de uno.

Aquí es realmente cuando frases trilladas como "el trabajo dignifica" comienzan a tener sentido. Claro que en este país la mano de obra es bien remunerada y cuando uno recibe el primer pago, comienza a olvidarse de lo duro y exigente que es esta clase de trabajo. En Australia, el trabajo mejor remunerado para una persona que venga con visa de estudiante, es el de limpieza. De hecho, muchos de los hispano-parlantes de vinieron a este país hace muchos años, se quedaron en la industria, y el nivel de vida (económicamente hablando) es bueno.

El costo de vida en esta parte del planeta es muy alto. El valor de un aparta-estudio en la ciudad de Melbourne oscila entre los 600 mil pesos colombianos mensuales, si se vive lejos del centro, y los 7 millones si se vive en el centro. El costo de una maestría puede oscilar entre los 12 millones y los 80 millones por semestre, dependiendo del curso y de la institución. A eso hay que añadirle pago de servicios, alimentación y transporte. Mi punto aquí es que todo eso se puede pagar trabajando como "cleaner" en Melbourne; pero trabajando duro, muy duro.

Pero tenía una carta bajo la manga; viajé a Australia con mi esposa. El hecho de venir acompañado es una ventaja en todos los sentidos. Es un apoyo emocional, económico y mental. Todo parece mas fácil entre dos si se esta lejos de todo y de todos. Su historia puede ser contada mas adelante, en este blog, no por que sea mi esposa, sino por que es mucho más interesante que la mía.

Una vez terminé la tesis y la maestría, por lo menos en mi caso particular, fue muy fácil encontrar trabajo en mi profesión. De hecho, envié hojas de vida a dos partes diferentes y en las dos partes fui aceptado. Alcancé a trabajar en los dos lugares al mismo tiempo, por flexibilidad horaria, por casi un año. Los trabajos eran totalmente opuestos pero igual de enriquecedores. Trabajé en la oficina de prensa y comunicaciones del sindicato nacional "cleaners", conociendo más a profundidad los problemas de la industria y ayudando a todos los latinoamericanos que puede. El otro trabajo, y el cual sigo conservando, es como locutor y periodista radial.

El fenómeno de la migración ha sido una constante a lo largo de la historia de la humanidad. Ya sea por guerras, problemas económicos, el sueño de una vida mejor o estudiar una carrera. En cualquier circunstancia el cambio no es fácil, por lo menos no para la gran mayoría que migra sin un gran respaldo económico.

Cuando me contactaron para escribir este blog estaba un poco reacio por que, para ser sincero, soy un periodista mas oral que escrito. Mi vida, mi habilidad y mi elocuencia esta enfrente de un micrófono, no frente a una hoja en blanco. Pero al saber y ver tantas cosas buenas y malas que pasan con lo inmigrantes, y conociendo a tantos colombianos que día a día trabajan, estudian y se sacrifican por el sueño de una vida mejor, decidí aceptar escribir historias reales; historias de vida que pueden servir de guía para algunos.

Este blog, si ustedes me lo permiten, pretende ser simplemente una fuente de información práctica, para quienes piensan de pronto en venir a Australia, a través, de historias y experiencias particulares. Eso si, perdonen de antemano la falta de habilidad escrita, pero espero también sea una oportunidad para comenzar a mejorar en ese aspecto.