Colombia inmortalizada en fotografías

Colombia inmortalizada en fotografías

Agosto 14 de 2012


Compartir esta página


La historia de Colombia, sus paisajes, personajes, realidades y porciones, han sido inmortalizados en fotografías gracias al lente de Nereo López. 1920 fue el año que lo vio nacer en Cartagena, la cuna donde este fotógrafo, cronista y cartógrafo hizo de su vida el inicio de una conmemorable realidad.


Catalogado como el primer foto ensayista del país, Nereo López, con la vitalidad que lo caracteriza, no se detiene en la búsqueda incansable de la imagen perfecta y aunque ha realizado su obra, él se resiste a terminarla, por eso la actualiza casi a diario, la reinventa mientras se reinventa a sí mismo. Nereo posee miles de negativos y de fotografías que conforman uno de los patrimonios gráficos más importantes del país y aún así sabe que en la magia y sencillez de lo cotidiano podrá encontrar un nuevo retrato que acontece silencioso en la rapidez de un mundo ruidoso y globalizado.


Los estudios de fotografía los realizó en un instituto de Nueva York y aunque se especializó en fotografía infantil, dedicó su vida a la reportería gráfica. Su primer trabajo fue en 1952 como corresponsal en Barranquilla de El Espectador. Hizo parte de El Tiempo y de la revista Cromos, la cual le significó su traslado definitivo a Bogotá, como jefe de fotógrafos en 1957.


Su curiosidad y sus ganas de vivir a plenitud le han servido para acumular incontables historias gracias a la realización del fotorreportaje independiente. Esta visión le ha servido para retratar su patria y exponer el cambio de siglo, siempre dándole visibilidad a lo aparentemente invisible para los ojos desentrenados. Nereo aseguró en 1985 que haber aprendido a ver le enseñó a sentir, a sentir al hombre y al vasto y complejo mundo que lo rodea, sentimientos que en más de una ocasión activaron automáticamente el obturador de su cámara.

                                                                 


Luego de trabajar en los medios nacionales empezó a crear su recorrido como fotógrafo independiente y fue nombrado corresponsal en Colombia de la edición internacional de la revista brasilera 0 Cruzeiro, también de Time, Life y París Match. Colombia fue el punto de partida de su historia fotográfica, pero ha capturado imágenes de Europa, desde el Peñón de Gibraltar hasta Moscú y Leningrado en la Unión Soviética, así como en los países intermedios. De igual manera retrató América con excepción de muy pocos países. Sensibilidad y asombro han sido elementos claves para armar una historia visual de paisajes y gentes de todo el mundo.


Su primer galardón lo obtuvo en 1964 durante el Concurso Mundial de Fotografía organizado por Kodak para la Feria Mundial de Nueva York de ese mismo año.  En 1968 fue seleccionado como el único fotógrafo colombiano dentro del vuelo Papal, Roma - Bogotá - Roma, durante la visita de su Santidad Paulo VI a Colombia. En 1982 Colcultura lo nombró fotógrafo oficial para el cubrimiento en Estocolmo de las actividades de la delegación colombiana a la entrega del Premio Nobel al escritor Gabriel García Márquez y en 1997 logró el Homenaje Nacional de Fotografía junto con la “Gran Orden del Ministerio de Cultura”. Recibió el nuevo siglo con la condecoración más importante entregada por el gobierno colombiano a aquellas personalidades nacionales y de países amigos que han sobresalido por la excelencia en sus servicios al país: La Cruz de Boyacá en el 2000 y en 2002 el Premio Vida y Obra, otorgado por el Ministerio de Cultura.
                                                                                
 
Su historia sigue vigente y el pasado mes de mayo viajó desde Nueva York, ciudad de residencia, a la Biblioteca Luis Ángel Arango, en Bogotá, a la conferencia y lanzamiento del libro “Charla con Nereo”, escrito por Santiago Rueda y Juan David Correa. Nereo sabe que sus fotos tienen alma, que son una forma de expresión que a veces la escritura no alcanza porque las palabras en ocasiones se quedan cortas para describir. Asegura que a través de sus contenidos ha podido decir cosas, expresarse, gritar y dejar un legado de imágenes en las que siempre se sentirá el poder de su inagotable imaginación. Santiago Rueda, escritor y curador de la exposición, afirmó que Nereo fue uno de los primeros fotógrafos en acceder a muchos lugares y gentes que no habían sido fotografiados jamás. La exposición de su obra en la biblioteca se realizó hasta el 12 de junio con el ideal de cumplir la labor de difusión y apropiación del patrimonio de la ciudad y del país.


A sus 92 años, Nereo López es un ejemplo de vida, perseverancia, pasión y compromiso. Ha logrado conocer a Colombia y revelar la tradición de un país a través de la gente, del contraste con la realidad y sin mostrar la pobreza como adjetivo central. Su fotografía es callejera, por lo tanto la mayoría de sus fotos fueron tomadas en exteriores. Se ha centrado principalmente en el retrato y ha elegido las imágenes de los hombres en medio de sus actividades, en su mayoría de artesanos, campesinos y niños.


López es reconocido como “el contador de historias” y le ha mostrado al mundo una Colombia trabajadora, sentida, humilde y perseverante, por lo cual nos sentimos honrados de hacerle un homenaje a este compatriota digno de admirar y recordar porque con el paso de los años la majestuosidad de su labor sigue viva y su nombre siempre dejará en alto la grandeza y talento de nuestro país.
 

Añadir nuevo comentario

Plain text

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Las direcciones de las páginas web y las de correo se convierten en enlaces automáticamente.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
CAPTCHA
This question is for testing whether you are a human visitor and to prevent automated spam submissions.