No es practicante acérrima de la religión católica como su mamá, pero luego de un momento complicado en su vida, Marcela Sierra entendió la importancia de pagar el diezmo a su manera, de ser agradecida con el mundo y darle de vuelta un poco de lo mucho que este le ha entregado.
Hace tres años pasó por una difícil situación económica y muchas personas cercanas a diferentes religiones le sugirieron que hiciera acuerdos con Dios o el Universo, pues en la medida en que le entregara al mundo, éste le iba a hacer una retribución mayor. De esta manera se convirtió en donante de Conexión Colombia a través de la página web y así empezó su compromiso con las causas sociales.
No se volvió mujer de cultos o de frecuentar iglesias, pero empezó a vivir bajo esta filosofía: “si uno tiene los medios y no colabora con el desarrollo, hace parte del problema y no de la solución”. Por eso pensó en Conexión Colombia, porque sintió que era la manera más fácil y segura de contribuir; conocía de las auditorías que se realizan en la Corporación para monitorear las donaciones y sabía que había innumerables maneras de ayudar. Por esta razón apadrina dos niños, realiza donaciones en línea cada mes y cuando tiene en su clóset una chaqueta o un par de zapatos que ya no usa, los entrega a alguien que los necesite más que ella.
Marcela nació en Medellín y allí cursó sus estudios de Economía y Finanzas en la Universidad EAFIT. Hizo una especialización en Australia, y es consciente de que su educación, su salud y su familia son algunos regalos que le ha dado el universo y por los cuales debe hacer retribuciones. Actualmente vive en Bogotá y consolidó una empresa llamada Capital VG donde trabaja como Asesora Financiera y tiene la política personal y empresarial de hacer la donación del 2% de los ingresos a diversas fundaciones en Colombia.
“Esta es mi manera moderna de devolver lo que se me ha dado y estoy segura que la mejor alternativa para crecer es dando”, asegura Marcela. Cada vez que se gana un contrato lo primero que realiza es una donación e incluso cuando se ha quedado sin trabajo, dona en línea o directamente con una fundación y de inmediato surgen para ella nuevas oportunidades laborales. “Es una ley del universo, todo lo que uno le da al mundo, lo recibe multiplicado”, concluye.
Marcela Sierra colabora con los más necesitados desde que vivió esa situación y entendió que a todas las personas les puede llegar a hacer falta algo. Su fórmula ahora para salir adelante es ayudar a quienes nunca les sobre nada y al contrario les falta todo.
Conexión Colombia ha sido el canal por medio del cual las intenciones de colaborar de Marcela se han materializado y su deseo de dar será siempre la unión con la organización, mientras ayuda y al mismo tiempo recibe.

Comentarios
Ana Maria (no verificado)
Sáb, 04/28/2012 - 09:33
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U tu tuy!
Marcela me encanta tu filosofía de dar y recibir!
Es perfecta, me encanta saber que en este mundo siempre hay personas que se ocupan de aquellos que no pueden ayudarse a sí mismos. Mi esposo y yo no seremos lo más adinerados, pero nunca nos falta nada desde que empezamos a patrocinar a 4 niños alrededor del mundo, uno de ellos en Colombia.
Muchos éxitos con tu negocios y con tu vida!
"En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: "Más bienaventurado es dar que recibir" Hechos 20:33-35
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