El nombre de Colombia se escucha en muchos rincones del mundo. Músicos, literatos, actores, abogados, empresarios y médicos, entre otros, cumplen con su labor mientras engalanan el nombre de una nación internacionalmente señalada por la difícil historia de narcotráfico y violencia.
Esas características quedan suprimidas cuando en muchos pueblos, provincias y ciudades un colombiano las desmiente con su actitud y su trabajo. Es el caso de Laura Valdivieso Mendoza, una santandereana que en suelo español ha sabido exaltar el nombre de Colombia con su labor de Médico General, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

Laura Inés estudió Medicina en la Universidad de La Sabana de Bogotá y en mayo de 2005, a los 23 años, se fue para Pamplona, España, a terminar su carrera en la Universidad de Navarra. Quería conocer cómo era la medicina en otros países y complementar su profesión. Se fue con el aval económico de su padre, pero su responsabilidad le significó decirle, a los seis meses, que ya no necesitaba su dinero porque el trabajo que consiguió como niñera, y que alternó con su estudio, le permitió independizarse del todo. “Yo le dije a mi papá que tan pronto me graduara se acababa su ayuda económica, y así fue”. Laura soñó con ser médico desde que tenía diez años y cumplió su sueño el 13 de diciembre de 2005.
Tuvo que esperar un año para la homologación del título y mientras tanto cuidaba a un niño y asistía a las consultas de pediatría de la Clínica Universitaria. Tras la homologación presentó el examen MIR, necesario para realizar las especializaciones y comenzó la suya en Medicina Familiar y Comunitaria, la cual duró 4 años. Desde el 2011 trabaja en el servicio de urgencias del Hospital de Navarra.
Al año debe cumplir 1600 horas de trabajo, alternadas en turnos de 8 de la mañana a 3 de la tarde, de 8 a.m. a 10 p. m. y jornadas de 24 horas. Llega al hospital antes de las 8 a.m. para que los médicos que salen de guardia del día anterior se puedan ir, realiza el “pase” (revisar enfermos) de pacientes de la noche anterior, luego el de los pacientes hospitalizados en observación y cuando acaba queda a la espera de los que estén por llegar durante el día.
Laura es la mayor de 5 hermanos y la única de la familia que reside en el exterior. En 2009 contrajo matrimonio con Oscar Iglesias y hace dos años trajo al mundo a su primogénita, Lucía. El amor por su hija, su esposo y ayudar a alguien que lo necesita son la motivación por la cual se levanta cada mañana. “Tal vez en muchas ocasiones no podamos curar, pero solo el hecho de poder aliviar ya es gratificante”, afirmó.
No ha dejado de estar conectada con su país, pues anualmente viaja a visitar a su familia y todos los días tiene contacto con ellos gracias a los medios electrónicos. De Colombia extraña “la calidez de la gente, la comida y el clima”, pero sabe que su futuro inmediato y a mediano plazo está en el viejo continente.
La emoción que evoca al hablar de su tierra, de las hormigas culonas que le encantan, de la carne oreada que extraña y del jugo de guanábana, es la misma que le imprime a su trabajo y le permite dejar el sabor y la calidez de Colombia en tierras europeas. Mientras alcanza su nuevo sueño de convertirse en pediatra, esta bumanguesa cuida de su familia, realiza su trabajo en el hospital y demuestra que en Colombia somos personas capaces de llegar lejos porque existe el talento para hacer cosas grandes.
Añadir nuevo comentario