¿Bienvenidos a Colombia?

¿Bienvenidos a Colombia?


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Según el último censo el número de extranjeros que residen en Colombia se acerca a los 125.000. Las cifras oficiales que maneja el D.A.S son de 35.747 extranjeros viviendo con cédula de extranjería registrada. Pero para organismos como la Fundación Esperanza (fundación que presta un servicio de orientación y asesoría para colombianos que salen y para extranjeros que quieran quedarse) la cifra total es mucho mayor, por la cantidad de extranjeros en situación irregular que no se reportan. En otras palabras, no se sabe cuántos son y no se pueden controlar.

La situación para los extranjeros en Colombia no resulta tan difícil como parece, según el D.A.S. Lo que hay es más un problema de desinformación y desconfianza. El D.A.S no sabe cuantos irregulares hay en el país. Nunca se ha hecho un censo de extranjeros. En 2004, se realizó un proceso de regularización, en el cual se presentaron 2.014 solicitudes, de las cuales fueron aprobadas 1.673. En Colombia hay unas leyes de inmigración muy similares a países del primer mundo, que no se hacen cumplir, por falta de recursos y por desorganización institucional.

Para Diana Cano de la Fundación Esperanza, se trata más de un problema externo e interno. En el exterior no se promociona a Colombia como destino, todo lo contrario. Y por otro lado, hay un problema en cómo se piensa Colombia a si misma. “Aquí siempre nos hemos visto como expulsor de gente, no como receptor”, afirma Cano. Para ella es por eso que no hay políticas de integración profundas, y los extranjeros no se sienten tan bienvenidos por las leyes como por la gente. Para ella, esto genera la desconfianza y la desinformación, que siempre terminan en situaciones irregulares.

En Colombia no es un delito haber estado indocumentado. No hay ilegales. El término correcto es “situación irregular”, y las consecuencias son muy leves, por no decir nulas. Colombia no tiene los recursos para deportar a los extranjeros que están en situación irregular. Y en la mayoría de los casos lo único que reciben es una sanción económica. Si un extranjero quebranta los trámites de inmigración, recibe una multa, y al pagarla o legalizarse, puede seguir tranquilamente en el país.

Según Luz Estela Pardo, coordinadora del centro de Documentación de Extranjería, es común que un ilegal no sea deportado: “Muchas veces no hay recursos para deportarlos, o nos enfrentamos a casos como el de Cuba, donde su mismo país no los recibe, y por eso no tenemos para donde mandarlos”. Para Pardo, el problema del control migratorio siempre depende del caso particular de la persona. Es muy difícil, según ella, establecer un criterio unificado e inamovible para los casos de extranjeros en Colombia.

 La deportación se hace efectiva solo cuando es hacia países cercanos geográficamente, cuando el extranjero está vinculado a un proceso judicial en Colombia, o cuando un organismo externo requiere a la persona (INTERPOL o extradición). Sin embargo, Pardo afirma que “...siempre depende. Hubo un señor que estuvo aquí vinculado a varios procesos penales durante varios años, y mientras se logró la deportación, el señor se casó y tuvo hijos colombianos. Cuando fue deportado, interpuso una tutela, para que revisaran su caso, por tener familia en Colombia. Hoy en día, vive aquí de manera regular."

Hay algunos casos que pueden llegar a terminar en dramas y situaciones muy difíciles, particularmente en el caso cubano. Para inmigrantes cubanos existen una serie de restricciones (por razones políticas) que en algunas ocasiones pueden resultar en casos increíbles, como lo relata Diana Cano: “Recuerdo una cubana que salió de su país con un pasaporte boliviano falso. Al llegar a Bogotá tuvo miedo y botó el pasaporte. Pidió asilo en Colombia, pero no pudo comprobar que era cubana porque el consulado cubano no la reconoció. El estado colombiano no la pudo deportar y el D.A.S no la podía dejar salir del aeropuerto. Estuvo 15 días durmiendo en los baños de El Dorado. Entre los funcionarios del D.A.S y aquí en la fundación, recogíamos plata para llevarle desayuno, hasta que logramos sacarla del aeropuerto. Después de eso, le perdimos el rastro.”

Para Diana Cano la inmigración económica de europeos occidentales es la más común. Esto se debe en gran parte a los convenios e intercambios que hay entre empresas locales y europeas y al interés que Colombia tiene por el capital extranjero. Pero también se debe a que ningún extranjero va a venir aquí a hacer trabajos de mano de obra, pero sí por lo general vienen a formar empresa o a aportar en conocimiento y tecnología: “Es igual que en otros países donde a los nacionales no le interesan los trabajos de base. Entonces ofrecen políticas de integración para que vayan de otros países a hacer esos trabajos. Es más difícil encontrar trabajo en España para un colombiano con un postgrado, que para uno que quiere trabajar en construcción, por ejemplo”, afirma Cano.

En Colombia existen 10 tipos de visa para extranjeros, que dependiendo del caso varían en duración. La más corta es la de visitante, que no supera los 45 días de permanencia. La que más se expide es el visado de turista, que le permite al extranjero estar durante 90 días en el país, luego de lo cual debe renovar su visa. También están las visas temporales: por estudio (renovable cada año), por negocios (permanencia de seis meses, renovable cada cuatro años) o especial (un año, por tratamiento médico o trámites judiciales, entre otros). Si la persona tiene hijos colombianos se le expedirá una visa durante tres años, y si viene contratado por una empresa colombiana se le dará una visa de trabajo (2 años). La más común entre extranjeros es la visa de cónyuge, que se expide por dos años y por lo general es el paso anterior a optar por una residencia.

La visa de residencia se otorga después de 5 años de mantener cualqueir estatus regular, o después de 3 años de haber convivido con un compañero o compañera colombiano. En todas estas visas, el promedio de papeles y trámites exigidos es entre 10 y 20. Certificados bancarios, fotos, cartas, y un sin fin de documentos, dependiendo de cada caso.

La nacionalidad se le otorga a extranjeros según su origen. Para los no hispanos, el periodo mínimo de residencia en el país, antes de optar por la nacionalidad, debe ser de mínimo cinco años, si no está casado con un nacional colombiano y de dos, si está casado. Para los españoles el periodo de residencia es de 2 años y para los nacidos en Latinoamérica o el Caribe, el periodo de permanencia requerido es de un año. Ahora bien, se dan casos donde la nacionalidad se obtiene por la importancia que una persona tiene en algún campo, como por ejemplo Miguel Ángel Bastenier, periodista o Germán Efromovich, empresario. Vea a continuación tres casos de extranjeros en Colombia, sus ventajas y sus dificultades.

 

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