
La Fundación Granitos de Paz desarrolla programas de recuperación integral a familias en zonas vulnerables de Cartagena de Indias, uno de ellos se llama “Patios Productivos”. Este es un proyecto que busca contribuir con la disminución de la desnutrición, a mejorar el medio ambiente y a comercializar productos orgánicos para así contribuir en la generación de ingresos y la seguridad alimentaria de los cien jóvenes que participan activamente en él.
Entre ellos está Vanessa Vanegas, una cartagenera de 21 años que desde hace doce meses siembra diferentes verduras y hierbas aromáticas en el patio de su casa.
Vanessa se unió a Patios Productivos porque veía la facilidad con la que su hermana producía en su casa ciertas verduras que se comercializaban y le generaban ingresos adicionales. De esta forma, Vanessa se vinculó con la fundación y se unió al programa. Para lograr la creación del patio en su casa, Granitos de Paz le brindó capacitaciones en el Sena hasta que estuvo preparada para sembrar en su jardín. Así mismo, luego de unos meses de cultivar, la fundación le permitió participar en talleres de cocina para que aprendiera a preparar recetas con los cultivos que tenía en su casa.
Constantemente cambian de producción porque son cien beneficiarios vendiendo sus legumbres, hierbas y hortalizas, por lo cual Vanessa en este momento cultiva albahaca, ají y rábano.
Los productos los vende directamente a la fundación en un recipiente limpio, con tapa y buena presentación. Luego la fundación los comercializa principalmente en restaurantes y hoteles de la ciudad de Cartagena, los cuales cumplen las exigencias de los clientes en términos de frescura y calidad. Los veintiún Patios que existen en este momento cuentan con el Certificado de Buenas Prácticas Agrícolas.
Para Vanessa este proceso ha cambiado su vida porque ahora tiene más tiempo para estar con sus hijos de 1 y 3 años, pues trabaja desde su residencia en el barrio Olaya.
Vanessa estudia Salud Ocupacional en la Fundación Tecnológica Antonio Arévalo (Tecnar) y gracias a Patios Productivos puede costearse el transporte para asistir a sus clases. Otro beneficio del programa es que ocupa su tiempo en los cultivos y ya no lo malgasta viendo televisión. “Ocupo mejor mis ratos libres, cuido mis maticas y tengo más contacto con mis hijos. Vincularme a la fundación Granitos de Paz ha cambiado mi vida”, aseguró Vanessa.
Conexión Colombia apoya proyectos que como este ha transformado a personas de bajos recursos en sujetos productivos que aprenden haciendo y se alejan de las pandillas y los vicios, tienen una mejor calidad de vida, nuevas oportunidades y una forma práctica de salir adelante.
Vanessa es ejemplo de mejoramiento de la calidad de vida con un pequeño esfuerzo, muchas ganas de salir adelante y ser útil para la sociedad desde sus capacidades.

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