Ubicada en Girardot, Cundinamarca, la Fundación Alejandrito Corazón es una entidad que busca proteger a la niñez menos favorecida mediante la asistencia y desarrollo en salud, nutrición y educación. Cuentan con un comedor comunitario y un jardín infantil, dentro de los cuales implementaron el proyecto “Aprovechamiento del tiempo libre” gracias a la sala de cómputo que se construyó y se dotó con el apoyo de la empresa ICAP, Conexión Colombia y los padres de familia de los menores de la fundación.
A través de Conexión Colombia, ICAP donó 10.600.000 pesos del recaudo de su Charity Day para la realización del proyecto. El dinero se invirtió en la compra de computadores, impresoras, mesas, pintura y papelería. Esta última se logró con el aporte hecho por los papás de los menores de la fundación quienes realizaron diferentes eventos para lograrlo.
Los niños tanto del jardín, como los del comedor comunitario son de estratos cero, uno y dos, carecen de una estructura familiar estable, se encuentran inmersos en situaciones sociales bastante complejas en donde la violencia intrafamiliar y el deterioro social se viven a diario en su ámbito social. Por estas razones, la sala de cómputo es un espacio sano de convivencia, esparcimiento y entretenimiento que les permite aprovechar su tiempo libre mientras dan sus primeros pasos en el acercamiento a los sistemas. El salón cuenta con los materiales y recursos necesarios para crear ambientes de aprendizaje e investigación donde los profesores dispuestos por la empresa SUN COMPUTER realizan un aporte pedagógico en espacios de tiempo estables para que los niños conozcan y aprendan acerca de las nuevas tecnologías.
Leonardo Delgado, gerente de la Fundación Alejandrito Corazón asegura que el proyecto se llevó a cabo debido al compromiso ineludible que tiene la institución con los niños de Colombia. “La informática educativa ofrece un valioso potencial en los procesos de renovación pedagógica y adentrando a los menores en el tema de la computación se genera un alto impacto en esta población con altos índices de vulnerabilidad”, afirmó.
Para lograr un buen funcionamiento del proyecto, la asistencia a las clases está dividida en cinco grupos formados de acuerdo a las edades de los niños, lo cual permite que participen y aprendan con base a sus necesidades. Los temas vistos por los niños del comedor van desde el computador y sus partes, el manejo del ratón, dibujo con la herramienta Paint, escritura con la herramienta Word, hasta uso de internet y del correo electrónico. Quienes hacen parte del jardín toman cursos de visualización de colores, formas geométricas, cuentos con juegos didácticos, juegos de interacción, conocen las partes del computador, el manejo del mouse, videos acordes al proyecto a trabajar, así como juegos de atención y memoria.
Huber Mora tiene 5 años y acerca de este proyecto dijo: “A mi me gusta ir a los computadores a estudiar, a armar rompecabezas y a hacer tareas. En este salón estudio, aprendo, juego con el computador y hago dibujos”.
Ángela Rocío Lozano tiene 9 años y aseguró que la sala de cómputo le ha parecido una buena idea porque ha aprendido a dibujar casas y carros gracias al manejo de la herramienta Paint, así como a utilizar el mouse y descubrir que es fácil usar un computador. Los pequeños tienen ganas de aprender y asisten alegres a recibir las clases ya que sus padres asumieron el compromiso con sus hijos y la fundación de estar dispuestos a acompañarlos a la institución.
Conexión Colombia estuvo presente en el proceso para que la fundación lograra realizar un importante proyecto como este, que permite que personas vulnerables tengan espacios diferentes para prepararse y crecer con una nueva perspectiva de vida, encaminada al aprovechamiento y explotación de sus capacidades. Tanto la empresa ICAP, como Conexión Colombia y la fundación Alejandrito Corazón se sienten orgullosos de haber llevado a cabo esta sala de cómputo en donde los beneficiarios tienen la posibilidad de satisfacer las exigencias de un mundo digitalizado.

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