Aunque Colombia siga estando lejos de tener una cultura vinícola de producción y consumo, el cultivo de estos tipos de uva ha comenzado a ser una alternativa real para los campesinos boyacenses. Yenson Darío Leal, gerente del hotel Hill House, en Bogotá, que ofrece a sus clientes los vinos Marqués de Puntalarga, cuenta cómo les responde a los huéspedes extranjeros que le preguntan por el vino colombiano: “Si, acá también producimos buen vino, lo hacen en Boyacá, una región que en unos años solo producirá papas y uvas”.